San Martín de la Cueza presenta alegaciones a la construcción de los embalses conectados Cueza-1 y Cueza-2 de CHD porque éstos anegarán sus tierras

La junta vecinal de San Martín de la Cueza presidida por Rosa María Quintanilla, de Unión del Pueblo Leonés, ha presentado un pliego de alegaciones al anteproyecto de CHD para la construcción de los embalses Cueza 1 y Cueza 2, por tratarse de un proyecto que inundará parte de sus tierras de cultivo, el Centro Sociocultural y se acercará al núcleo poblacional, aguas que además no podrán utilizar para el riego.Se trata de un proyecto, advierte la junta vecinal, cuyo impacto ambiental establece en 898 metros sobre el nivel del mar la cota del embalse, lo que es un asunto de grave preocupación, pues el edificio de servicios múltiples se encuentra a 897,7 metros, con lo que esto implicaría. Ésta y otras alegaciones como el hecho de proporcionar agua a otras tierras mientras desde ésta no se podrá utilizar el agua para regadío, son las alegaciones que se incluyen en el pliego.

Alegaciones

Primera.- En el Anteproyecto de 2012, ya se decía que la ausencia de regulación del río Carrión se venía paliando mediante los aportes que llegaban desde el Esla a través del canal Alto de los Payuelos y desde el río Cea mediante el canal Cea-Carrión, estos aportes se venían realizando desde el año 2000 y eran variables según las necesidades alcanzando algún año un volumen trasvasado de 90 hm, y para el año 2021, se esperaba que el déficit existente en el suministro de las UDA (unidades de demanda agraria) del sistema Carrión, se agravará con toda seguridad tras la previsible disminución de aportaciones producida por el cambio climático y por la reducción de las aportaciones reguladas procedentes del Sistema Esla a través del canal de trasvase Cea-Carrión, pues las nuevas actuaciones en desarrollo en la Subcuenca del Esla-Cea-Valderaduey suponían el incremento de 25.293 hectáreas de riego y preveían unas nuevas necesidades de suministro de riego de 159 hm3/año, mientras que según la previsión del Plan Hidrológico 2015-2021, la aportación media estimada en las simulaciones pasaría de 81 hm3/año en el 2015 a 55 hm3/año en el 2021 y a 33 hm3/año en el año 2027, con una reducción media de 48 hm3/año para el año 2027. Estos datos intentan justificar la necesidad de la aportación de soluciones para la regulación adicional del río Carrión, que puedan hacer posible atender las necesidades de suministro de agua potable a la población, riego y demás necesidades.
Debe repararse en el hecho de que el problema que ahora se intenta solucionar con el embalsamiento en las presas de la Cueza supone la ejecución de una opción más de las barajadas desde antes de 1993, una vez desechadas las opciones, primero, de la presa de Vidrieros, después, la de las ampliaciones de la de Compuerto y la de Camporredondo, luego las balsas, y así a lo largo de todo este tiempo se manejaron hasta treinta posibles combinaciones de instalaciones destinadas a la regulación del Carrión, siendo desechadas ya fuera por su dificultad técnica o económica, y optando finalmente por la solución de las presas Cueza 1 y 2 con trasvase y devolución al río Carrión, pero sin la reducción del volumen de agua trasvasada que sería deseable y que hiciera posible reducir el tamaño de las presas, como sería deseable y además recogiendo con ello la tendencia actual a favor de extremar las exigencias medioambientales y mejorar las técnicas relativas a la forma de llevar a cabo el regadío economizando el volumen de agua utilizado, factores que han determinado una disminución importante del riego por superficie en favor del riego por aspersión y del riego localizado, como ya en el año 2009 la Dirección General del Agua señalaba que en España el riego por superficie que en 1980 suponía el 80% de la superficie regada había pasado en ese año a suponer tan solo un 31 % de la superficie regada, y más recientemente, el Reglamento 2020/741 del Parlamento Europeo y del Consejo del Consejo de 25 de mayo de 2020, viene a reconocer la necesidad de resolver los actuales problemas de escasez de agua y del deterioro de su calidad, citando el cambio climático, las pautas meteorológicas impredecibles y las sequias, como las causas próximas que están contribuyendo a la creciente presión sobre la disponibilidad de agua con destino a la agricultura, pretendiendo ésta normativa suavizar esta tendencia mediante el recurso a una mayor reutilización de las aguas depuradas, que permitan limitar tanto la extracción de las masas de aguas superficiales como de las masas de aguas subterráneas, y es que ésta tendencia reductora en alguna forma tiene que haber afectado y disminuido las necesidades de agua que se intentan cubrir mediante las presas de la Cueza, pero a pesar de esto, sin justificación alguna en el Anteproyecto y sin mención ni recomendación en el Estudio de Impacto Ambiental, se mantienen las pretensiones de cubrir un déficit de agua para el regadío de unos 55 hm3/año, volumen que en modo alguno contempla las tendencias reductoras de recursos hídricos a que hacemos referencia.


Segunda.- Es evidente que la solución que se adopta en el Anteproyecto tiene una amplia área de impacto ambiental que se ve representada por el alto número de municipios palentinos afectados y, una pedanía del municipio leones de Sahagún que en realidad es la que soporta el verdadero impacto ambiental de la infraestructura con una presa colindante a su núcleo urbano, ahora bien, debemos ser conscientes de que en su conjunto la infraestructura de regulación adicional del río Carrión que se proyecta tiene diferentes elementos o instalaciones que en cuanto que son de nueva implantación sobre el territorio son susceptibles de generar impacto ambiental, pero su intensidad no es igual ni uniforme en todas las zonas y es evidente que tampoco los elementos de la infraestructura generan igual impacto ambiental, pues es obvio, que la captación de aguas en el río Carrión mediante un azud en Acera de la Vega, su derivación mediante la proyectada tubería de detracción con todos sus sifones arquetas y válvulas a los largo de más de treinta kilómetros que transcurre prácticamente subterránea en su totalidad, así como el desagüe con todas sus instalaciones complementarias, y las propias presas Cueza-1 y Cueza- 2, son instalaciones de muy diferente naturaleza y cada una de ellas susceptible de producir un impacto ambiental que no puede ser generalizado y mucho menos examinado y tratado de manera uniforme como hace el Estudio de Impacto Ambiental, y tal es así, que aunque la infraestructura total afecta un amplio área territorial en el que a mayor o menor distancia existen muchos núcleos de población, no todos se van a ver afectados en igual intensidad por las molestias y perjuicios, y es que la mayoría solo van a estar afectados por el impacto ambiental de las obras de ejecución, y entonces las molestias van a estar limitadas y reducidas en el tiempo solo al periodo en que se lleven a cabo las obras, pues tanto el azud como la tubería de detracción son instalaciones que en su funcionamiento o explotación pocas molestias pueden causar, y que incluso van a pasar desapercibidas para cualquier persona que contemple el terreno bajo el que transcurre la tubería de detracción y desconozca su existencia. Es decir, que todos los perjuicios e inconvenientes reseñados, o bien, nada más van a ser sufridos durante el periodo de ejecución de las obras, o bien, resultarán prácticamente imperceptibles, pero no ocurre lo mismo con los embalsamientos de las presas de la Cueza, en la que tan solo por su naturaleza y sus grandes dimensiones se constituyan en un elemento distorsionador de las condiciones del entorno y, además, de presencia permanente, lo que altera en gran medida la habitabilidad del entorno, y además por su circunstancia de utilización intermitente con periodos de llenado y vaciado aportan mayores y evidentes efectos insalubres para la vida en las inmediaciones de estos embalsamientos y este impacto afecta en superior medida y grado al núcleo de San Martín de la Cueza que por su colindancia con la presa Cueza – 1, padece un impacto ambiental en una intensidad muy superior a la de los otros núcleos que el estudio considera afectados, pero que en realidad lo son en escasa medida dada la distancia que los separa de los embalsamientos.
En este sentido, a nuestro modo de ver el Estudio de Impacto Ambiental sometido a información pública adolece de un grave error de método, en la medida de que evalúa el impacto sobre los núcleos de población que considera afectados pero con una excesiva generalización que le lleva a calificar como
“moderado” el impacto sobre los mismos, pero en términos relativos y compensando los mayores perjuicios o impacto sobre unos con el menor impacto sobre otros, para así poder calificar con carácter general como “moderado” el impacto que se produce sobre todos ellos, esta uniformidad del impacto en el Estudio se comprueba fácilmente a la vista del cuadro de distancia de los núcleos poblados a las obras , recogido en la página 395 y que se repite en la 409, en el que para poder suavizar las grandes diferencias existentes entre ellos, mezcla sus distancias a las tuberías de detracción con sus distancias a las obras y con sus distancias a las presas, pero sin poder ocultar que solo hay cuatro núcleos de población a una distancia menor de mil metros de las presas Cueza 1 y Cueza 2, presas que son el origen y causa más relevante para la producción de impactos ambientales negativos, y de estos cuatro núcleos, uno, Población de Arroyo, está una distancia de 902 metros de la Cueza-2, otro, Ledigos está a 530 metros de Cueza-2, un tercero, Lagartos a 592 metros de Cueza-1, y por último, San Martín de la Cueza que está a 140 metros de la presa Cueza-1. Tratar de establecer, como hace el Estudio, una misma calificación para el impacto sobre estos cuatro núcleos, en función de su distancia a las obras, cuando la de uno de ellos (902 m.) es superior a la de otro (140 m.) en más de seis veces, carece de justificación técnica de cualquier tipo, pues aparece suficientemente claro, que si se califica como “moderado” el impacto cuando la distancia a la presa son 902 metros, cuando ésta se reduce a 140 metros no puede mantenerse esa misma calificación para el impacto. En resumen, que el Estudio de Impacto Ambiental sometido a información pública adolece de una excesiva generalidad que le impide la concreción y precisión necesaria para llegar a un diagnostico de las consecuencias medioambientales que puede acarrear la ejecución del proyecto, y es que en general, éste Estudio de Impacto Ambiental denota la carencia de un previo y elemental trabajo de toma de datos y mediciones en campo que resulta imprescindible para cualquier estudio territorial y ambiental, y es que los datos que maneja el amplio y extenso Estudio de Impacto Ambiental parecen obtenidos de publicaciones oficiales estadísticas y cartográficas.
Resulta claro y evidente que si la infraestructura proyectada genera impacto negativo para algún núcleo de población, esta es la pedanía de San Martín de la Cueza, que además es el único núcleo afectado y no perteneciente a la provincia de Palencia, y esa especial afección que soporta, justifica y hace necesario que en el Estudio de Impacto Ambiental ésta localidad tenga un tratamiento individualizado y especifico, sin que pueda ser englobado en una problemática de solución general que no resuelve los problemas concretos que la infraestructura proyectada le genera.


Tercera.- Desde el punto de vista socioeconómico el Estudio de Impacto Ambiental se limita a recoger una gran cantidad de datos estadísticos de esta
naturaleza, pero se echa de menos una conclusión a cerca del impacto que supondrá la construcción de la presa Cueza-1 en las circunstancias socioeconómicas de las localidad de San Martín de la Cueza, y desde luego, no cabe la menor duda, que la implantación de esta infraestructura supondrá un empobrecimiento generalizado para los pueblo y su entorno, pues no debe olvidarse que afecta a los terrenos de más baja cota y que son también los más productivos, que acarreará una disminución de la superficie que trabaja cada propietario y con ello las ayudas que por superficie vienen percibiendo de la PAC, y también acarreará la desaparición de muchos comunales y algunos montes de utilidad pública, desapariciones que eliminaran los rendimientos que de estos terrenos vienen, en una y otra forma, percibiendo los vecinos de San Martín de la Cueza, sin que a estos efectos pueda decirse que será la expropiación prevista quien deba compensar en forma adecuada estas pérdidas, pues la valoración de los terrenos será de escasa cuantía a la vista de los valores unitarios medios que para los terrenos rústicos de ésta zona de Sahagún tiene fijados la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León.
Tampoco se tiene en cuenta en el Estudio de Impacto Ambiental esta circunstancia, que debería figurar en los parámetros relativos a la Socio-Economía, ya que la construcción de la presa Cueza-1, afecta a la delimitación del suelo urbano de esta localidad, modificando y limitando sus expectativas de crecimiento y que muchos terrenos calificados como fincas rústicas, son en realidad suelo urbano expectante por su proximidad al núcleo urbano de San Martín de la Cueza.
La infraestructura proyectada en modo alguno genera riqueza de cualquier tipo en la zona de San Martín de la Cueza, es más, su finalidad es mejorar el riego en zonas bastante alejadas del lugar en que se proyectan estas presas, sin que esta zona que soporta todos los perjuicios de la infraestructura se vea beneficiada por ventaja alguna. Ya desde un primer momento se observa que las presas previstas, con forma de alargadas lenguas y en sentido norte-sur, constituyen una barrera que dejará prácticamente incomunicadas estas zonas, haciendo muy dificultosa la explotación de muchas fincas por la dificultad de acceder a ellas y que obligará a los vecinos recorrer mayores distancias por la desaparición de las pistas y caminos agrícolas que atraviesan los terrenos que inundará la presa Cueza-1.


Cuarta.- Desde un punto de vista técnico cabe señalar que en el Estudio de Impacto Ambiental no se considera que la cotas de nivel normal del embalse y del umbral del aliviadero de la presa Cueza – 1, están establecidos en 898 metros sobre el nivel del mar, lo que es causa de verdadera preocupación para los vecinos del pueblo de San Martín de la Cueza, y es que según los datos de
que dispone la Junta Vecinal referidos a esta cuestión, que datan de la reciente construcción del Edificio de Servicios Múltiples, la cota del terreno que ocupa la edificación es la de 897,70 metros sobre el nivel del mar, lo que hará que cuando alcance el nivel máximo la presa Cueza-1, las aguas llegaran con una altura de treinta centímetros a éste Edificio de Servicios Múltiples y también al resto de terrenos del pueblo que están por debajo de la cota de 898 metros sobre el nivel del mar, y esto es consecuencia de la omisión tanto por parte de los técnicos que elaboraron el Anteproyecto como de los que elaboraron el Estudio de Impacto Ambiental, pues ni unos ni otros realizaron los trabajos previos de topografía necesarios para determinar la cota o altitud sobre el nivel de mar del pueblo de San Martín de la Cueza, y con ello conocer con precisión hasta donde llegaran las aguas cuando la presa Cueza-1 alcance su nivel de llenado, y también, de qué forma este llenado de la presa puede afectar a la capa freática y al nivel piezometrico en las inmediaciones del núcleo de población, y si ello puede llegar a causar daños en las cimentaciones, en las construcciones o en cualesquiera otros bienes en el pueblo o en zonas aledañas.
Estrechamente vinculada con esta cuestión de la cota o altitud sobre el nivel de mar del pueblo de San Martín de la Cueza, está la cuestión antes citada, relativa a la distancia del vaso de la presa Cueza-1 al núcleo de población, que el Estudio de Impacto Ambiental concreta y precisa en 140 metros lineales, pero que tampoco expone ni explica como la llega a obtener, pues como decimos, en el Estudio no hay constancia de dato topográfico alguno del núcleo de San Martín de la Cueza que permita determinar con esa precisión la distancia del núcleo a la presa, sobre todo cuando se trata de una zona sensiblemente llana en la que una pequeña diferencia en la cota puede dar lugar a distancias importantes.


Quinta.- Por todo ello se concluye que la opción elegida de la construcción de las presas Cueza-1 y Cueza-2, no son la mejor opción, siendo la más conveniente la que desarrolla el proyecto de las Balsas en Zona Regable como se comprueba en la siguiente comparativa:


La diferencia es muy pequeña y además en el coste de la opción embalses de las Cuezas, no están incluidos los costes de las expropiaciones de edificios y solares, ni considerados los perjuicios que se ocasionan a la población de San
Martín de la Cueza con la proximidad del embalse de la presa Cueza-1 al núcleo urbano.
Además, esta solución de Balsas en Zona Regable, sitúa los perjuicios, que los embalsamientos de agua ocasionan, en el mismo lugar en que producen los beneficios del riego, y de otra parte se evita generar perjuicios en una cuenca natural, del río Cueza en la provincia de León, para producir beneficios en la cuenca del río Carrión, provincias de Palencia y Valladolid, lejos de donde se generan los perjuicios.


SOLICITO, la admisión del presente escrito, se tengan por formuladas las presentes alegaciones en tiempo y forma, para que en su día previos los trámites legales oportunos se dicte resolución mediante la que se declare la inviabilidad ambiental del Anteproyecto de Regulación Adicional de la Cuenca del Carrión (Embalses de las Cuezas), declarándolo al mismo tiempo incompatible con la permanencia de los valores ambientales afectados y con la preservación de los recursos naturales del ámbito afectado, emitiendo una Declaración de Impacto Ambiental desfavorable basada en las alegaciones efectuadas en el periodo de información pública y adoptando como solución a ejecutar la que aporta el proyecto de las Balsas en Zona Regable, y en otro caso, se ordenen las medidas correctoras necesarias para que los efectos adversos del Anteproyecto y Adenda para San Martín de la Cueza puedan verse mitigados, exigiendo un análisis diferenciado en el Estudio de Impacto Ambiental para esta población en razón a los especiales perjuicios a que se le somete y con especial observancia de las comprobaciones y resultados de determinaciones de las cotas del terreno, flujos de la capa freática y nivel piezometrico, que permitan conocer con total exactitud la distancia definitiva del núcleo de población al vaso de la presa Cueza-1 y determinar los daños que el nivel del agua es susceptible producir en el pueblo de San Martín de la Cueza.